Los ancianatos del Instituto Venezolano del Seguro Social

28 Oct

La supervisión del IVSS  a sus geriátricos no se da abasto para las irregularidades

La calidad de los ancianatos del Seguro Social es heterogénea

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Los expertos indican que las condiciones de los ancianatos están en directa relación con la concepción del envejecimiento y del director que tiene a cargo. En Venezuela, el Seguro Social cuenta con  35 geriátricos a nivel nacional

Adriana Colmenares

Una reja de metal, desconchada y vieja  es la entrada del ancianato San Cristóbal del Instituto Venezolano del Seguro Social (IVSS) en El Paraíso. Al entrar una recepción fría, estéril, con colores terrosos y poca luz, donde de vez en cuando se ve a una enfermera, ya que en la mañana sólo laboran dos y en la noche una. Ésta es  la antesala  a las habitaciones de los abuelos que no pueden valerse por sí mismos; los que sí,  se encuentran ubicados en la planta superior.

Los abuelos en este ancianato están en un espacio pequeño con camas apiladas, una al lado de la otra. Alrededor de ellas están sin cesar un sinfín de zancudos que parecen parte del mobiliario del geriátrico. Además, del fuerte olor a orine que se deja colar por todo el lugar. Es un caserón sin espacios verdes y con poca ventilación.

“Ésta es mi prisión, cuando me darán mi libertad”, es la manera en que muchos abuelos se sienten en estos espacios gerontológicos. Uno de ellos es Pedro María Cotte, de 72 años de edad que vive desde hace 2 años y medio en el ancianato.

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“Aquí no hay un trato agradable. En las mañanas, puedes escuchar gritos de las enfermeras cuando están bañando a los que no tiene una mente lúcida o no pueden caminar. El agua la mayoría de las veces es fría, porque el calentador está dañado. Además, hay momentos en que en los baños no se puede entrar de lo sucio en que están. La limpieza que hacen acá es por donde pasa la novia, no es profunda, ya que hasta cucarachas y chiripas se ven caminando. En las noches estamos solos, si alguien tiene un dolor a veces es que aparecen y le dan lo primero que tienen, sin una prescripción. Hay negligencia, ya que han perdidos tratamientos médicos, no dan la cantidad de pastillas que corresponden o mezclan las medicinas, porque vienen en vasos y se les caen. Y ni se diga de las  comidas. Nos dan  caraotas rojas con sal con un guarapo que no se sabe si es café u otra cosa. Un chiste que tenemos entre nosotros es que el dueño va a la cocina y le dice a la cocinera dale esto. Ella no lo tiene y entonces él le indica mételes cualquier cosa que ellos se la van a comer”, manifiesta el señor Cotte.

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Por otra parte, la enfermera auxiliar de esta institución, Janith Guzmán, refleja que la comida que se prepara es única para todas las patologías, aunque menciona que está bajo supervisión nutricional. Asimismo, Guzmán expresa: “este geriátrico no planifica actividades de esparcimiento y recreativas para ellos ni para promover la participación familiar. Esto deja de un lado a los que no pueden valerse por sí mismos, ya que después del desayuno se quedan en la cama acostados mientras que los que pueden movilizarse salen a caminar por los alrededores”.

La calidad de vida del abuelo  

La psicóloga Tamara Chaffittelli explica que la adaptación de los abuelos a  un geriátrico es un proceso traumático. Éstos sufren desarraigo del núcleo familiar, la supresión de las decisiones de asuntos cotidianos y el cambio del estilo de vida, lo que trae como consecuencia un estado de depresión, pérdida del apetito y muerte prematura en la vejez.

Adicional a esto, los especialistas de  la revista Asociación Médica Canadiense recomienda a los profesionales de la salud promover el ejercicio físico y esparcimiento de los abuelos, para un bienestar social, contacto con el entorno y retrasar la dependencia.

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“Es importante que los doctores, el familiar, la comunidad y el personal del centro se integren con los abuelos. Comenten las cosas que pasan, porque ellos no están aislados de la sociedad. Están aquí porque estas instituciones son necesarias cuando el familiar no puede brindarle la calidad o la atención profesional necesaria”, afirma el gerontólogo Carlos Medina.

Esto está en consonancia con lo expuesto por la Organización Mundial de la Salud en su programa Envejecimiento Activo.  Éste contempla que unos entornos físicos que tengan en cuenta a las personas mayores, pueden establecer la diferencia entre independencia y dependencia.Los abuelos que viven en un entorno inseguro o con múltiples barreras físicas, salen menos y por lo tanto, son más propensas al aislamiento.

En relación a la alimentación,  la nutricionista, Sara Abu Sabbah, indica que en esta etapa de la vida cobra una importancia especial este aspecto, ya que incide en la salud física y emocional de los adultos mayores.De igual manera, agrega que debe ser equilibrada, variada y adaptada a las diferentes necesidades y patologías crónicas como la hipertensión, diabetes, artrosis, etc.

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Asimismo, expone que las funciones digestivas han disminuido, existen cambios en el apetito, hay pérdida muscular, osteoporosis y se padece más el estreñimiento. Por eso, hay que proporcionarles ciertos nutrientes en los alimentos.  Así como mantener una ingesta adecuada de líquidos para evitar la deshidratación.

El norte de los geriátricos del Seguro Social

“Este servicio de clínicas geriátricas es anexo al Seguro Social, el cual está allí y se le da un presupuesto; pero no es un servicio prioritario para el Instituto”, expresa la jefa de asignación de clínicas del Instituto Venezolano del Seguro Social, Joyleth Briceño.

De igual modo, señala que los 35 geriátricos que están bajo su cargo tienen diferentes realidades y debilidades. Unas tienen departamentos psiquiátricos, en otras hay jardines; otras carecen de un buen servicio de atención, otras de alimentación y falta de personal. Sin embargo, Briceño indica que han mejorado desde hace un tiempo por las supervisiones semanales o quincenales que se le hacen a los centros, principalmente en cuestión de alimentación e infraestructura.

A pesar de ello, el ancianato Villa Carmela, en la Alta Florida, se encuentra en una situación similar  al geriátrico San Cristóbal. Éste es una quinta pequeña y vieja donde los espacios  de disfrute son reducidos, lo que traje como consecuencia un hacinamiento. Una de las residentes es  la señora Luz Guedez, que vive desde hace 4 años en esta institución. Ella comenta que la casa por ser vieja tiene muchos problemas. Cuando llueve en grandes cantidades el agua comienza a salir por las cañerías; inundando el lugar.  Además, indica que ella y otros abuelos ayudan a los enfermeros a sacar el agua.

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“No te puedo contar mucho, porque el año pasado, cuando hacía mucho frio, le pedí a los familiares que nos trajeran cobijas. Llegó una donación, pero la enfermera jefe me regañó y me dijo que no tenía que estar diciendo las cosas que pasaban allí. Otra cosa, mis pastillas las tengo conmigo, porque a ellos se les pasa la hora en que tienen que dárnoslas”, cuenta la abuela Luz Guedez.

Contrario a los dos geriátricos anteriores, el Hogar de La Tercera Edad, ubicado en Los Picachos, en el Municipio Los Salias, está bajo un paradigma en donde consideran al adulto mayor una pieza valiosa. “Hacemos talleres contaste para nuestro equipo de enfermeros, camareros y personal para que sepan cómo tratar a los abuelos. En las escuelas no se enseña a cuidar al adulto mayor”, explica el director Carlos Medina.

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Asimismo, en este centro laboran dos médicos; uno para la mañana y otro en la tarde. Ellos hacen supervisión constante de la alimentación para adecuarlas a las patologías. Así como  el estado de los abuelos. Sin embargo, se han presentado casos de enfermedades en la piel como sarna e infecciones. Por tal motivo, se ha destinado para limpiezas profundas un día de la semana y todos los días para las sencillas.

El Hogar de La Tercera Edad tiene  caminerías y árboles donde pueden disfrutar y esparcirse. También, los abuelos pintan, juegan dominó, bingo, tejen o hacen adornos. Aunado a ello, Martha, la secretaria de la institución, siempre está pendiente de los días festivos para festejárselos e incluir al familiar.

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Hogar de La Tercera Edad

La atención, organización y los servicios brindados por los hogares de ancianos, están en directa relación con la concepción acerca del envejecer y las ideas y creencias que sustentan quienes están a cargo de estas instituciones. Es básico entender estos hogares deben estar en función de los residentes”, indica David Zolotow, profesor de Trabajo Social de  la Universidad de Buenos Aires.

El sistema de salud colapsa por falta de gerencia.

28 Oct

El sector privado de salud atiende el 53% de la población.

Foto tomada del portal web: www.confirmado.com.ve

Foto tomada del portal web: http://www.confirmado.com.ve

La ineficiencia del sector público en materia de salud ha generado que instituciones privadas deban atender más del doble de lo que su capacidad les permite. Esto, junto a regulaciones de precios por debajo de sus costos, puede llevar a las clínicas a un endeudamiento bancario, afirman voceros de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales.

Por: Brunimer Salmerón.

El pasado 26 de Junio fue publicada en Gaceta Oficial N° 40196 la Providencia 294 de la Superintencia de Costos y Precios (SUNDECOP), la cual regula los precios de los servicios de la salud privada. Los expertos coinciden en que el inconveniente no radica en la tabulación de los servicios, el problema es mucho más profundo. El Dr. Enrique Montbrun, Jefe de Salud del Municipio Baruta, explicó que el principal agravante de la situación de la salud en Venezuela es la falta de un sistema compuesto de actores que funcionen de una forma sinérgica. Al no existir una planificación adecuada, ni un ente coordinador que establezca metas definitorias, los organismos no saben cómo actuar y esto se ve reflejado en las respuestas ante las crisis y por ende su efectividad, acotó el especialista.

Para Hipólito García, ex Presidente de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales, esta desorganización del sistema genera un solapamiento de funciones. Según el galeno, la idea no es centralizar la salud, pero sí que exista un ente al  cual todos los organismos (tanto públicos como privados: hospitales, seguros sociales, clínicas privadas) rindan cuentas y ataquen sus problemas aunque sean diferentes. El Dr. Enrique López Loyo, miembro de la Academia Nacional de Medicina, defiende que no se pueden copiar modelos de otros países, ya que las epidemias son diferentes y las causas de muertes varían en cada estado de Venezuela.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, el gasto total en salud como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2011 fue de 5,2 en comparación al 5,8 destinado en 2009.  En este mismo sentido, según cifras publicadas por organismos oficiales, el año pasado el Estado destinó una inversión en el área social de 60,7% del presupuesto nacional. No obstante, estos esfuerzos no han generado el impacto esperado debido a la errada implementación de las políticas, según explicó Hipólito García. Acciones como Barrio Adentro “tienen muy buena voluntad pero son muy desorganizadas”, añadió.

Según la investigación realizada por Yolanda D’Elia, de la organización no gubernamental sin fines de lucro Convite. C.A, sobre “Funciones del Gasto Público en Venezuela”, se recoge que a pesar  de que el gasto público en el bienestar social ha sido constante a lo largo de los años, nunca ha sido suficiente para cubrir las necesidades de la población. Igualmente, la investigación arroja que el gran grueso del presupuesto está destinado al salario de los trabajadores, dejando de lado la inversión en infraestructura, el equipamiento, la dotación y el mantenimiento de las estructuras.

Hipólito García explicó que las áreas de salud con mayor problema son la Secundaria (diagnóstico y análisis) y la Terciaria (hospitalización y quirófano), las cuáles han sido las menos beneficiadas. De acuerdo a convenios con la empresa Philips Argentina, en 2004 se pagó un equivalente a 61 millardos de Bs. por la puesta en marcha de equipos de radioterapia, branquiterapia y medicina nuclear. El Dr. Enrique López, explicó que actualmente muchos de estos equipos se encuentran fuera de servicio, y esto se debe a que fueron colocados en sitios que no estaban acondicionados para los mismos, así como la falta de mantenimiento apropiado. “Sí la inversión en un equipo fue de 1 millón de dólares, necesitas otro millón de dólares en mantenimiento para garantizar que dure por lo menos 8 años”, agregó López.

 Migración al sector privado

“La muerte financia la salud. Un paciente que solo tiene acceso a la salud pública no tiene capacidad para resolver su enfermedad, y es preferible que muera en el acto a llevarlo a quirófano”, denunció el Dr. Enrique Montbrum en referencia a la ineficiencia de los Hospitales y organismos públicos. Según el “Balance de Salud del año 2012 en Venezuela”, publicado por la Red de Sociedades Científicas Venezolanas en enero del 2013, en el año pasado, la red pública de hospitales acentuó su ineficiencia en todos los órdenes. Así lo confirman los indicadores hospitalarios de movilización, utilización, productividad y eficiencia.

Todo esto ha llevado a la migración hacia el sector privado de la salud. Según datos de Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales, el sector público atiende el 47% de la población, con unas 47 mil camas; mientras que el sector privado debe atender el otro 53% con 7 mil camas. “Con estas cifras se nos hace imposible atender la nueva demanda, ya que no tenemos la capacidad. El sector privado siempre estuvo acostumbrado a atender el 10% o 15%. La salud sustentada debe ser una ayuda a la salud pública, no atender a más de la mitad de la población”, agregó Hipólito García, ex Presidente de la AVCH.

Roberto León Parilli, de la Asociación de Consumidores (Anauco) explicó que el tamaño del sistema de salud pública no es suficiente para atender a toda la población. Anteriormente trataban a unas 4 millones de personas y ahora deben tratar casi 10 millones. “Se apalancan en el sector privado y sistemas de seguros”, dijo.

 

Regulación de precios y servicios.

Con la aparición de la Providencia 294 de SUNDECOP, que estipula los precios y costos de los servicios médicos, los dirigentes del sector privado de la salud han catalogado la decisión como una acción unilateral y desequilibrada debido a que los “precios no obedecen a la realidad del país”. De no lograrse un acuerdo con el Gobierno, llevará las Clínicas a un peligroso endeudamiento bancario, declaró el Dr. Hipólito García.

García explicó que los precios fueron fijados sin haber hecho un estudio de la estructura histórica de los costos. Estos montos fueron obtenidos luego del análisis de 63.000 facturas del año 2011 a las que se le aplicó un 20% de aumento. En el año 2012 la inflación en el sector salud cerró en un 40% y la inflación en la obtención de insumos médicos se sitúa en un 120% por encima del 2011. Esto aunado a la devaluación de la moneda durante este año 2013, más la inflación del país, hacen que estas regulaciones sean inviables y haya que trabajar por debajo de los costos, añadió el ex Presidente de AVCH.

Según el Dr. Enrique Montbrun,  de los costos totales de las clínicas privadas el 30% es destinado a servicios básicos (agua, luz, aire acondicionado, plantas eléctricas, etc), un 35% se gasta en insumos y materiales (el 90% de los insumos médicos son importados) y el restante se utiliza para honorarios médicos y personal de la clínica.

El Dr. Enrique López estima que las clínicas seguirán trabajando hasta que ya no puedan sostenerse. Para el patólogo, las áreas más afectadas son aquellas que requieren más tecnología y también de insumos médicos como terapias intensivas y quirófanos. “Muchos laboratorios de análisis han dejado de trabajar porque no consiguen los químicos para procesar la sangre o realizar las biopsias. Por falta de insumos estamos volviendo a tratar con técnicas que se encontraban en desuso, y esto lo que hace es agravar la morbilidad de las enfermedades”, acotó.

Para esta investigación se intentó contactar a voceros del Ministerio del Poder Popular para la Salud pero se rehusaron a dar declaraciones. Una fuente extraoficial, de la Dirección de Hospitales, informó que el Ministerio no participó en estas discusiones (sobre la Providencia 294), pero que a raíz de su publicación han empezado a actualizar la Ley de Clasificación de Clínicas Covenin 2339 vigente desde el año 1987. La misma saldrá en Gaceta Oficial el año entrante.

Roberto Léon Parilli, de ANAUCO, manifestó que esta regulación llevará al desabastecimiento y escasez de insumos médicos por la falta de dinero para la reposición de inventario. Concluyó que las complicaciones en materia de salud pública no pueden resolverse bajo un escenario político. “Esto es un problema que afecta la vida de las personas. No nos podemos permitir el desabastecimiento en el área de salud. Se puede esperar por un pote de leche, pero por la salud no”, añadió.

La muerte también tiene bolsillos

28 Oct
Morir en Venezuela es tan caro como vivir

 

La muerte también tiene bolsillos

 

Para personas de clase media, sin seguro, los servicios funerarios a veces se hacen difíciles de pagar. Velar al difunto en casa, minimizar los gastos de entierro, entre otras, son medidas de reducir gastos, pero en promedio un funeral en Venezuela cuesta entre 11 mil y 22 mil BsF

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Leopoldo González Barajas

 

            En la mitología griega, era sabido que la muerte también tenía sus costos. Y rituales. Cada cadáver era debidamente quemado, velado por el tiempo que durara en la hoguera, y sobre los ojos de cada difunto eran depositadas dos monedas de oro. El fuego era el modo de asegurar que las almas entraran en el Inframundo a salvo; las monedas eran para Caronte, el terrorífico barquero que transportaba las almas hasta su último lugar de descanso.

            Casi 226 siglos después, en el año 2013, la muerte todavía tiene sus costos. Y en Venezuela estos pueden ser muy altos. La pérdida de un ser querido, de un amigo o de un familiar, puede ser fácilmente traducido en números. Las formas de pago han variado, ya no son dos monedas de oro sobre los ojos del difunto; ahora pueden ser cheques, débito, crédito o a través de seguros, pero los rituales en esencia siguen siendo los mismos.

 

            Los precios de las funerarias varían a menudo según la cantidad y la calidad de los servicios que ofrezcan. La funeraria Vallés, por ejemplo, de origen privado y una de las más conocidas en el distrito capital, tiene la particularidad de dividir su espacio en dos: “Vallés Imperial” y “Vallés Principal”.  En el imperial se reservan la entrada para servicios de lujo, personalidades importantes o VIP –allí se ocuparon del cadáver del presidente Chávez–, naturalmente, los precios son más abultados. En el Vallés Principal, el espacio más frecuentado por las personas, los precios son un poco más accesibles.

            Sin embargo, todavía son altos. Únicamente en los servicios de capilla, en el Principal varían desde mil a 8 mil Bolívares, dependiendo del tipo que se solicite, Gótica es la más económica, Central es la más cara. En el Imperial, aumentan de 10.200 por la más barata, a 16.100 por la más cara, que acondiciona un área de estar y otras salas adicionales.

            Los servicios funerarios son regidos actualmente por la Ley de Funerarias vigente de 1989, aunque en estos momentos en la Asamblea Nacional está en discusión un proyecto de ley que la sustituye. Según ambas normativas, toda persona tiene derecho al menos al servicio básico que, en ambos textos, comprende preparación de cadáver, diligencias de ley ante autoridades civiles, sala de velación y cafetería, un ataúd tipo latouche, traslado del cadáver al sitio de velación y al cementerio, más un vehículo de acompañamiento. Todo ello, en la funeraria Vallés, puede alcanzar alrededor de 11 mil a 22 mil BsF.

 

Es tan caro como vivir

 

            Según el sociólogo Nelson Castejón, el hecho de que los servicios funerarios tengan un costo tan elevado “genera un nivel de frustración en la sociedad porque la persona siente que ya no puede costear lo más básico, especialmente cuando estar vivo significa también algo muy caro”. Para él, la causa de los altos precios conlleva dos tipos de análisis. Uno en el cual se toma en cuenta la significación del estar muerto para la sociedad, es decir, la costumbre convencional de enterrar o cremar a los difuntos. Y dos, todas las circunstancias sociales y económicas propias de Venezuela.

            Con respecto al primer punto, explica Castejón, están inscritos todos los aspectos culturales y legales que explican porqué se mantienen ciertas costumbres con respecto a los muertos. El hecho de que se deben velar, enterrar o cremar responde a los hábitos institucionalizados de la sociedad. Sin embargo “también se hacen por razones legales. Normas profilácticas, de cómo preservar los restos para que la descomposición no dañe la tierra, etc”.

            El otro factor a tomar en cuenta son las circunstancias particulares de Venezuela. “La oferta y la demanda, el número de muertos excede el número de servicios que se ofrecen. Habría que revisar la tasa de mortalidad y los recursos que tienen las funerarias, además de otros factores”, añade Castejón. La relación horas-hombre, por ejemplo, también influye en los costos porque hay casos donde el personal encargado de la preservación de los muertos también trabaja en otras funerarias, eso sumado la inflación y la Ley Orgánica del Trabajo que estipula dos días consecutivos de descanso y cinco laborables (LOTTT, artículo 173), hacen que los precios aumenten.

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            Un artículo en el portal Noticias24 informa que desde hace 6 años la cantidad de muertes en el país aumentan paulatinamente. Del 2006 al 2012 hubo casi 6 mil muertes más, considerando los tres últimos como los años más críticos. Hubo un mínimo de 16 mil durante cada uno de esos tres años, y eso tomando en cuenta, nada más, los homicidios. En 2009, Rafael Arana, trabajador del área de limpieza del edificio de Postgrado de Humanidades de la UCV, cuenta el entierro de su hijo entre esas cifras. Su funeral le costó cerca de 12 mil Bolívares, y fue un acuerdo entre la Caja de Ahorro de los Trabajadores y la Funeraria San Pedro. “El seguro de los trabajadores me cubría la (funeraria) Vallés, pero ahí no lo aceptaron porque estaba herido de bala, entonces tuve que pedir prestado a la Caja de Ahorro para ponerlo en la San Pedro y yo pagué la diferencia”.

            Eso fue hace cuatro años en el 2009, ahora con una inflación anual alrededor del 46%, según el economista Luis José González, los precios naturalmente han aumentado. Para él, sin embargo, los precios de los funerales dependen antes que de la inflación anual del país, de la oferta y la demanda. “En las funerarias hay una rosca muy grande porque ellos son los que ofrecen todos los servicios, y eso sumado el hecho de que ahora hay más muertos que antes, les permite especular un poco sobre los precios”. A su juicio, y debido a la inflación anual calculada, los precios para el año que viene estarán, naturalmente, entre 40 y 46% más arriba.

            Tanto es así que para Judith Caraballo, educadora y maestra de educación básica, el funeral de su abuela realizado en el Cementerio del Este en Abril de este año, con todos los servicios de entierro, capilla, cafetería, velorio, y aviso en prensa le costó 34.671 BsF “El servicio funerario como tal, es decir velorio y los gastos de capilla nada más, costaron 19 mil de esos 34”.

           

Rituales de cementerio

 

            Según Castejón, una de las maneras que tienen ahora las familias de recortar algunos gastos es a través de ciertos cambios en los rituales funerarios. En Venezuela, por lo menos, él identifica tres “El velorio tradicional, donde los familiares velan el cadáver y luego es enterrado; la cremación, y lo que ahora llaman el funeral express, donde no se vela al difunto y permanece dentro del sótano de la funeraria por cierto tiempo hasta que es cremado”.

            El velorio tradicional, explica, tiene también dos aspectos: el legal y el religioso. El legal, porque es norma que el cuerpo, luego de su muerte, debe preservarse por 24 horas antes de enterrarse; y el religioso, porque ya es una ceremonia que está institucionalizada “Sin embargo, el primer cambio lo vemos cuando, para reducir costos, se vela al difunto en casa”, advierte Castejón.

            El segundo cambio, el de la cremación, él lo reconoce como ritual porque es una práctica que hoy en día se ha multiplicado. Sin embargo, alrededor de los años 80 no era muy común debido a las costumbres católicas “la creencia de que el cuerpo debe enterrarse por la resurrección de la carne”. El tercer y último ritual, el de los funerales express, es poco conocido pero asegura que es una forma a la que las familias, normalmente de muy bajos recursos, recurren porque, al no precisar velorio ni gastos de capillas, el costo se reduce casi un 50%.

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Muertes aseguradas

 

            Todo esto es para las personas sin seguro por servicio funerario, sin embargo, los altos precios no se limitan únicamente a estas personas. En estos casos, el dinero no es un problema directo para los familiares o allegados del difunto –salvo en contadas ocasiones, como la de Rafael Arana- pero los precios, no obstante, se mantienen. Así es el caso de Daniela Gagliardoni, quien en Enero de este año se ayudó de Seguros Altamira para cubrir el servicio funerario de su madre. “Fue cremación. Más o menos todo costó alrededor de 35 mil BsF, y el servicio incluyó todo menos traslado, eso fue nuestro”.

            La edad del asegurado en algunos casos también es importante. Así sucede en Seguros Mercantil, que cubre el servicio de personas hasta los 65 años con una cantidad que varía desde 20 mil hasta 40 mil BsF, según la edad del asegurado.

 

            De cualquier modo, desde los tiempos de la Grecia Antigua poco se ha cambiado. Los muertos todavía continúan, las guerras y los homicidios. Quizás no hay múltiples dioses, pero hay uno solo y curas que bendicen; y talvez tampoco sean dos monedas de oro la tarifa constante para cruzar el Averno, pero el barquero Caronte, al parecer, sigue vivo. Y al menos en Venezuela tiene un negocio.

Secuestro de perros, una nueva modalidad de delinquir

27 Oct

 > La abogada Mónica Fernández precisa que los raptos de mascotas deben tratarse como casos de extorsión

 “¿Aló, policía? ¡Secuestraron a mi perro!”

Las autoridades caraqueñas no tienen denuncias formales sobre retención indebida de canes a cambio de dinero. Las asociaciones de protección animal aseguran que sí han recibido reportes. Para unos es mera leyenda urbana y para otros es el nacimiento de una nueva modalidad delictiva en Venezuela

secuestro de perros

El secuestro de perros es mito para algunos y verdad para otros

Jhon Lindarte

Neyerlin Blanco estaba feliz. Había adoptado a una pitt bull en un centro de ayuda animal. La llamó “Canela” por el color de su pelaje. El plan era perfecto: agregar un nuevo miembro a su familia y darle todo el amor que se le pueda ofrecer a una mascota.

Canela se comportó excelente desde que llegó a su nueva casa en El Valle. Jugaba con sus dueños y los cuidaba cual guardián. Una noche Neyerlin salió al porche de su casa para alimentarla. “¿Canela?”; “¿Canela, dónde estás?”, llamaba la muchacha, pero la perra no llegó corriendo como solía hacerlo.

El portón de la casa estaba cerrado. No había forma de que Canela hubiese huido. “¡¿Canela, dónde estás?!”,  gritaba Neyerlin. La preocupación invadió a la familia Blanco. La perra había desaparecido.

Una semana pasó. No había rastro de Canela. Ningún vecino la había visto por las calles y nadie había llamado a los teléfonos de contacto que habían dejado en los avisos de búsqueda. Diez días pasaron y una tarde sonó el teléfono. “¿Aló, quién es?, preguntó Neyerlin. “Aló, mira, tenemos a tu perra Canela”, dijo un hombre con voz gruesa. El corazón de la muchacha dio un salto.

“Escucha, tenemos a la perra. Danos 7 mil bolos y te la devolvemos”, ofertó el sujeto. “¿Qué?, ¿Tienen a Canela?; ¿Cuánto, 7 mil? No, señor, por favor, no tenemos ese dinero…”, respondió Neyerlin. “Bueno…si no tienes esa plata  matamos a la perra, así de sencillo”, amenazó el raptor.

Neyerling contó a sus familiares lo que había sucedido. No tenían el dinero, pero intentarían negociar. Al día siguiente el hombre envió una fotografía de Canela vía telefónica: estaba desnutrida, cabizbaja y con su distintivo hueco en la oreja derecha que tenía desde antes de ser adoptada. El raptor dejó algo claro: cero policías. Si querían a la perra de regreso debían hacer todo lo que él pidiera, comenzando por entregar el dinero.

El trueque se hizo. La familia Blanco logró que los captores aceptaran Bs. 3 mil 500 para devolver el animal. Se vieron en una zona retirada. Cuatro hombres llegaron en un carro desgastado y viejo, Canela junto a ellos en un estado de deshidratación y debilidad.

Neyerlin Blanco dice que su mascota estuvo en un estado de depresión por mucho tiempo

Foto de Canela. Neyerlin Blanco dice que su mascota estuvo en un estado de depresión por mucho tiempo

Neyerling acaba de ser víctima de un “secuestro de perro”. Una modalidad de delinquir que, según  la presidenta de la Asociación Pro-Defensa de los Animales (Aproa), Cristina Camiloni, ha tomado más fuerza en los últimos años  . “Ahora los perros son también víctimas de la delincuencia desbordada. En el año uno escucha cosas como los roba pelo, los traficantes de órganos y ahora esto: el secuestro de mascotas”.

Uno más de la casa

Para Camilloni,  tener un perro es un valor relacionado con el amor y la responsabilidad. “Es un ser que llega a las vidas de las personas para ser un miembro más de la familia, tal como un hijo o un hermano. Las personas que se dedican a secuestrar a los perritos lo hacen aprovechándose de la relación de sentimiento que hay entre el dueño y la mascota, haciendo que paguen por el rescate como pagaría por una persona”.

Algunos reportes de prensa han señalado que el llamado “secuestro de perros” ha crecido en los últimos años, especialmente en la capital del país. Sin embargo los cuerpos policiales del municipio Baruta y Chacao -zonas con más alarmas de secuestro- aseguran no haber recibido ninguna denuncia por  rapto de un can. De igual manera la Fundación de Protección a la Fauna (Fundafauna) de la Alcaldía del municipio Libertador afirma no tener registros.

El director de la asociación civil Paz Activa, Luis Cedeño, sostiene que el fenómeno del secuestro y su diversificación en el país no tiene comparación en el hemisferio. “Venezuela tiene más casos de secuestros que los reportados por México y Colombia juntos”. El experto señala que la delincuencia se ha diversificado llegando al punto de robar cabello, secuestrar bienes como motos, carros “y hasta perros”. Los informes oficiales del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, han registrado que desde 2006 a 2009 los casos de secuestro alcanzaron un incremento de 150%, convirtiéndose en el crimen con mayor crecimiento en todo el país.

15 años de prisión

La abogada y conductora del programa “Se ha dicho” de Televen, Mónica Fernández, precisa que  no se puede hablar de “secuestro de perros”, porque el secuestro está entendido en nuestra legislación como la privativa de libertad de una persona. “Este tipo de casos deben ser denunciados y tramitados bajo el concepto de ‘extorsión’ el cual consiste en la indebida solicitud de un dinero bajo el chantaje de rescate de una propiedad”. La también especialista en Ciencias Penales y Criminológicas asegura que el delito por extorsión está penado según la Ley Contra el Secuestro y la Extorsión entre diez a 15 años de cárcel.

Thaymar Velásquez, directora de la red de apoyo y protección eco-animal Kikiriwau, señala que los casos registrados  de raptos de perros casi nunca son reportados a las organizaciones de apoyo de mascotas y mucho menos ante la policía. “Estos casos deben ser denunciados ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicp). Las fundaciones de ayuda animal pueden ser muy útiles también ya que ellos se encargarían de llevar el caso ante las autoridades competentes de cada estado o municipio”. Velásquez aconseja copiar el número de dónde se está siendo extorsionado y suministrárselo a la policía para que ésta se encargue de localizar al raptor del can. “Los ´roba-perros´ no se esperan que la policía se involucre, porque se trata de una mascota, pero la verdad es que para la familia a quien se lo quitan significa más que un simple animal”.

El 4 de enero de 2010 la Asamblea Nacional (AN) aprobó la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio, la cual sanciona el maltrato de las especies domésticas calificando  como “actos de crueldad”  toda acción que cause dolor y/o sufrimiento en los animales  (artículo 66). La ley también estipula que la persona que cause un daño físico en el animal (dolor, maltrato, desnutrición) estará cometiendo una “infracción grave” y será sancionada con una multa que va desde las 40 a 70 Unidades Tributarias (UT).  El precio de la UT es de Bs. 107 entonces se estaría hablando de una multa que ronda entre Bs. 4 mil 280 a Bs. 7 mil 490 de acuerdo con el caso.

Los expertos recomiendan informar a la policía sobre el secuestro

Los expertos recomiendan informar a la policía sobre el secuestro

El psicólogo social Leoncio Barrios cree que el secuestro de perros tiene mucho de leyenda urbana. “Puede que haya ocurrido, pero los secuestros de perros tienen más de rumor que de hechos. La delincuencia no se va a dedicar a averiguar los números telefónicos de los dueños de perros y arriesgarse a robárselos por pedir un rescate de 10 mil bolívares”. Para el experto la delincuencia en el país sí se ha diversificado pero las percepciones entre lo real y lo exagerado generan distorsión de los delitos. “Se le da un toque mágico. Así son los rumores en nuestro país”, concluye.

Los casos reportados a las fundaciones de protección canina mantienen un patrón casi igual para describir el rapto: sus dueños los pasean por alguna plaza, le sueltan la correa y mientras corre aparece un motorizado que lo agarra, lo mete en un bolso y desaparece. Días después se recibe la llamada en la cual acuerdan el costo del rescate y las condiciones del “trueque”.

El caso de la pitt bull de Neyerlin es ejemplo de esta nueva modalidad de delinquir. En Caracas las alarmas de rapto de mascotas se han encendido con más frecuencia en el este y suroeste de la ciudad, dando paso a rumores y paranoia en algunas familias que poseen perros pequeños, dóciles y costosos como los puddles o los beagles.

Recuadro

10 recomendaciones

A las eventuales víctimas del rapto de perros, la directora de la asociación eco-animal Kikiriwau, Thaymar Velásquez, sugiere tener en cuenta lo siguiente:

  1. Si recibe una llamada del raptor pidiéndole dinero por la devolución del perro debe llamar a la policía correspondiente a su municipio y denunciar el caso bajo el concepto de “extorsión” y no de “secuestro”.
  2. Una recompensa no es lo mismo que un rescate. La recompensa se ofrece como un gesto de agradecimiento, el rescate lo impone el raptor para aprovecharse de la situación.
  3. Si es contactado vía telefónica y le aseguran tener el perro, no se confíe, muchas personas aprovechan los carteles de “se busca” para llamar y hacer bromas pesadas. En tal caso pida una fotografía del animal vía internet.
  4. Haga falsas preguntas, por ejemplo: si su perro es completamente negro pregúntele al raptor si el animal tiene una mancha blanca en la oreja derecha. Si le responde que sí tiene la mancha, usted sabrá que le están mintiendo.
  5. No amenace con llamar a la policía o denunciarlo con las fundaciones de protección animal, simplemente copie el número de dónde está siendo llamado y suminístrelo a la policía.
  6. No comente con amigos y vecinos que está tratando el caso con las autoridades. Muchos de los secuestradores poseen vínculos con personas cercanas.
  7. Siempre mantenga la vista en su perro cuando le suelte la cadena en plazas y lugares públicos.
  8. Evite publicar fotos y datos de sus mascotas en redes sociales tan abiertas como el Twitter.
  9. Mantenga anotados los números de contacto de las fundaciones de ayuda animal y protección canina de su comunidad. Ellos podrían ayudarlo en caso de robo, desaparición o rapto.
  10. Aunque se trata de una mascota la legislación venezolana castiga con penas de hasta 15 años los casos de extorsión. Si su mascota ha sido víctima de violencia o actos crueles la ley de protección animal sanciona al agresor con multas de hasta 8 mil bolívares.

    Los perros pequeños son los blancos más frecuentes

    Los perros pequeños son los blancos más frecuentes

“¡Quieto!, tengo un guardaespaldas”

27 Oct

Experto  estima que  desconfianza  en organismos policiales  promueve contratación de protección privada

“¡Quieto!, tengo un guardaespaldas”

Según cifras del Ministerio de Defensa, en Venezuela están registradas unas un 1.045 empresas y cooperativas de vigilancia privada. Analistas consideran que este año hubo un incremento de la privatización de seguridad personal, y estiman que continúe en crecimientoRubén Martinez

Adriana Gavidia

“Yo quiero que me des un tiro… ¡Dispárame, pégame un tiro!”, gritó Rubén Martínez a su contrincante mientras extendía sus brazos de par en par y acercaba su pecho a la pistola del hombre que lo apuntaba. De inmediato, las personas a su alrededor se tiraron al piso. Otras comenzaron a correr y a llamar a la policía.

“¡Dispara, dispara!”, gritaba, mientras el hombre daba un paso hacia atrás a medida que Rubén se le acercaba. “Acabas de cometer un grave error, porque yo ya soy hombre muerto, no me importa morir”, le dijo al antisocial, quien titubeaba con el arma en la mano. Él sabe muy bien que si el hombre dispara directamente a la zona izquierda de su pecho, podría ser el fin.

Pero como guardaespaldas, él comprende que en una situación así, debe bloquear cualquier oportunidad que atente contra la vida de su clienta, Jennifer Hernández, una reconocida modelo que logró escapar de un acosador gracias a que contaba con un experto en seguridad.

De acuerdo con el informe anual del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), en el año 2012 se observó “un incremento de la privatización de la seguridad personal”, en todos los campos: artísticos, empresariales, escolar, etc. Según cifras de la Dirección General de los Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada (Daex) del Ministerio para la Defensa, en el país están registradas  unas 1.045 empresas y cooperativas de vigilancia privada, protección y transporte de valores.

Para Martínez, quien es el creador de la Compañía RMX Sensei Seguridad y es experto en artes marciales, la promoción de la violencia ha originado el incremento de las industrias de los guardaespaldas.

“Hay personas que se han vuelto extremadamente violentas y ya no respetan ni a las autoridades. Ahora no le quitan el maletín con dinero a una persona, simplemente lo matan porque a medida que los delincuentes van asesinando, van subiendo de estatus. Ya uno se vuelve escudo humano, tengo muchos compañeros que han muerto”, indica.

La profesión

A pesar de sus riesgos, este oficio se ha vuelto lucrativo. Martínez asegura que, dependiendo del prestigio del guardaespaldas, diariamente pueden cobrar hasta Bs 2 mil 500, más viáticos y las tres comidas.

Por su parte, Rony Daniel Álvarez, quien tiene siete años de experiencia en esta ocupación, asegura que estos profesionales pueden ganar entre 15 mil y 20 mil bolívares mensuales. Álvarez trabaja mayormente con empresarios privados, y explica que puede tener dos horarios, uno empresarial, que inicia desde que abre la compañía hasta que cierra, y el otro dependerá del itinerario del cliente.

Un guardaespaldas debe recibir entrenamiento psicológico, físico, legal y, en caso de usar armas, necesita adiestramiento especial. Trabajan en ambientes distintos, y pueden clasificarse de acuerdo al público al que atienden. Existen los llamados guardaespaldas de bajo perfil, usualmente contratados por comerciantes que hacen trato con dinero en efectivo, por lo que se necesita de alguien que esté entrenado a nivel logístico en caso de que se requiera hacer un intercambio de bolsos o transacciones bancarias.

Otros laboran para profesionales extranjeros que realizan seminarios, congresos o atienden asuntos en el país por un tiempo determinado. También están los que brindan sus servicios a políticos y artistas, y los que son contratados para que acompañen a un individuo mientras realiza sus actividades diarias.

Guardaespaldas todo terreno

“Sin novedad”, dice el guardaespaldas antes de ingresar a los niños al colegio. Está sentado de copiloto en el “transporte escolar”, que suele ser una camioneta blindada de vidrios ahumados. El chofer también anda armado y ambos no usan cinturón de seguridad, pues deben estar preparados ante cualquier eventualidad. Se acerca la hora ir a clases, pero el perímetro debe estar completamente asegurado.

“Tengo muchos colegas que son guardaespaldas escolares”, asegura Rony Álvarez, quien protegió por un año a dos hijos de un empresario: uno de cinco y otro de trece. Asegura que este campo de trabajo se ha vuelto común en la ciudad capital. “Solemos trabajar en los colegios ubicados en el Cafetal, la Alta Florida, Altamira y Baruta”.

Los guardaespaldas escolares vigilan, incluso, durante las clases.

Los guardaespaldas escolares vigilan, incluso, durante las clases.

Las instituciones tienen normas de seguridad especiales que se deben tomar en cuenta, pues generalmente no se permite que permanezcan dentro de las instalaciones.

“Los colegios privados funcionan así: ellos tienen entrada y salida de vehículos. En el momento en que se baja el niño del carro, el personal del colegio lo recibe y, una vez dentro, está resguardado. Si no se cuenta con estas entradas, se debe estacionar el carro cerca de la institución, un guardaespaldas se queda ahí dentro y el otro lleva a los niños”.

En el ramo escolar los clientes suelen pedir que los profesionales busquen a los niños desde las residencias y los lleven al colegio. En los casos de alto riesgo, se amerita la figura del guardaespaldas todo el día.

Ciudadanos desprotegidos

Andrea fue privada de libertad el año pasado por una banda delictiva que se hace llamar “Los caballeros del secuestro”. Con escopeta en mano, los antisociales la esperaron antes de que llegara a su casa ubicada en El Hatillo (estado Miranda) y la raptaron. Su esposo –al igual que ella- es doctor, y tuvo que pagar con la ayuda de algunos colegas la suma de 100 mil bolívares por su liberación.

“Todo el procedimiento fue tan bien hecho que creemos que hubo policías implicados en el secuestro”, aseguró el hijo de Andrea, Alveiro, quien relató cómo su madre escuchaba que los delincuentes pedían instrucciones a un supuesto líder al que denominaban “Comandante”. “Mi madre es amiga de muchos policías y me dijo que reconoció algunos códigos en su lenguaje que les parecía familiar en oficiales”.

Para los especialistas, existen varias razones por las que se ha desarrollado la industria de guardaespaldas en Venezuela. De acuerdo con el sociólogo y experto en criminología, Roberto Briceño León, existen dos puntos a considerar: el incremento en el delito violento (homicidios, robos y secuestros), y la disminución de la protección policial y la acción de justicia.

“Los guardaespaldas son la respuesta a un policía que no protege o que incluso puede estar involucrado en el delito. La violencia se ha generalizado en todo el país y en todos los estratos sociales. Antes se secuestraban a los ricos, ahora secuestran también a los de clase media y a los pobres. Los únicos que no viven el secuestro son los pobres extremos”, asegura.

Sociólogo Roberto Briceño León

Sociólogo Roberto Briceño León

Por su parte, la socióloga Maryclen Stelling considera que el aumento de las peticiones de guardaespaldas se debe a que se percibe un nivel de inseguridad mayor al que existe. “A medida que crezcan las noticias sobre muertes violentas o robos, las personas que deban cuidar de bienes o fortunas recurrirán a la ofertas de los guardaespaldas. En consecuencia, es posible que estos profesionales se hayan convertido en un mercado”.

Para la experta en Opinión Pública, Mariana Bacalo, en el país hay impunidad para los delincuentes. “Las estadísticas revelan que, de cada 10 asesinatos, nueve permanecen sin resolver. Esto ha llevado a que las personas que puedan comprar guardaespaldas lo hagan, y ha traído más anarquía en el día a día, porque ellos están capacitadas para sacar las armas, agredir físicamente o verbalmente a las personas que no quieren seguir las normas que ellos están imponiendo, y nadie regula esto”.

Despieces

En la mira

Para el sociólogo Amalio Belmonte, la violencia delincuencial en el país ha crecido de tal manera que afecta a las propias personas encargadas de cumplir con el rol de seguridad. “Constantemente vemos a guardaespaldas, policías y funcionarios asesinados. Las figuras de autoridad son tan ponderables como los ciudadanos comunes”, asegura.

Para robarle sus armas reglamentarias, el guardaespaldas de la Fiscal General Luisa Ortega Díaz,  Pedro Ramón Infante (37 años), fue acribillado este año por dos antisociales en Caracas.

En el 2012, Yingger Mendoza Carranza (36 años) el escolta del ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, fue asesinado en la Av. Andrés Bello de la ciudad capitalina; Pablo Marín Meléndez (43 años), también guardián del funcionario, fue ultimado meses después.

En Venezuela la pelota es redonda, no matemática

12 Oct

El béisbol venezolano no es un deporte de estadísticas

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La sabermetría, o la fórmula estadística que mide el potencial ganador de un equipo de béisbol, es una idea innovadora y útil. Las opiniones de algunos expertos son contrarias, pero la mayoría coincide que en Venezuela esta técnica aún no es viable.

Leopoldo González Barajas

            Hay una fórmula que en los últimos años ha revolucionado el modo de pensar el béisbol. Se trata de una técnica que implica una nueva forma de evaluar a los jugadores, de valorarlos sobre el terreno de juego y, a partir de allí, elaborar estrategias, formar un equipo. Es una filosofía completa y lógica, no se trata nada más de un modo de estudiar las estadísticas, significa también un cambio de planteamiento. Es una nueva forma de conocer el juego, de redescubrirlo. Una nueva estrategia.

            Esa es el alma de la sabermetría. La ciencia, que fue introducida primero por Bill James y algunos matemáticos y economistas amantes de la pelota, plantea la aplicación de las estadísticas para medir el potencial ganador de un equipo de béisbol y de sus jugadores. Se trata de leer los números, estudiarlos, y con ellos analizar la mejor forma de ganar juegos. En esencia es atribuirle características cuantitativas a valores meramente cualitativos.

            Según el portal sabermetrico.com de Francisco Merejo, la sabermetría es evaluar cómo afectan las estadísticas individuales y colectivas de los jugadores al record de juegos ganados y perdidos de un equipo de béisbol. En concreto, es intentar medir a través de fórmulas matemáticas una serie de cualidades, de modo que permitan, en profundidad, la posibilidad de evaluar jugadores.

            Según Iván Medina, locutor y periodista deportivo de Unión Radio, “Se dice evaluar en profundidad, porque la idea es ir más allá de la evaluación común y corriente de los jugadores (el average de bateo, la efectivida del pitcher, etc) y relacionar más variables que, en conjunto, permitan hacer una valorización más completa de los jugadores”.

            Es trascender la forma tradicional, que consistía en estudiar si un pelotero al momento de firmarlo reunía lo que, en jerga deportiva, han venido a llamarse “las 5 herramientas”. Son cinco valores que los scouts, o buscadores de talento, tratan de identificar en un jugador: Velocidad, Bateo, Fildeo, Brazo y Balance. Es la idea de que el jugador más rápido, que más batee, que se maneje bien con el guante, lance con fuerza y pueda mantenerse más tiempo en el terreno, es el mejor jugador.

El caribe es tradicional

            En el caribe, esta sigue siendo la mayor tendencia. Los scouts prefieren fiarse de su instinto, antes que de complicadas fórmulas matemáticas. Así, en el portal web aguiluchos.com como parte de un foro abierto, uno de los miembros de la página se permitió escribir una anécdota. En un vuelo de San Juan a Caracas, se descubre rodeado de muchos cazadores de talento que viajaban a Venezuela para un showcase, un evento de varios días donde decenas de jóvenes juegan a la pelota y entrenan con el motivo de impresionar a algún scout.

            Luego de hablar un poco con ellos y ganar cierta confianza, les pregunta sobre su trabajo y sobre el libro Moneyball, título que luego sería llevado al cine en 2011 y que narra las incidencias del gerente general de los Atléticos de Oakland para formar un equipo competitivo con un presupuesto mínimo. Al parecer, todos habían leído el libro y estaban en desacuerdo. El béisbol, le decían, no ha cambiado mucho y sus formas de estudiarse siguen siendo las tradicionales cinco herramientas. Eso sumado al más contundente argumento que uno de ellos pudo ofrecerle son las razones de que en la pelota caribeña haya una tendencia muy conservadora: Aquí no hay estadísticas.

            Esa es la primera razón de por qué en Venezuela esta técnica aún no se emplea. Y más contundente, quizás no pueda ser. Sin embargo para Ismael Granadillo, quien es jefe de prensa de la Liga Venezolana de Bésibol Profesional (LVBP), la sabermetría como técnica aún es factible. “Oficialmente y formalmente no se aplica, pero sí es viable. Hay ciertos parámetros que deben ajustarse, por ejemplo, el tiempo o la cantidad de turnos al bate, no se le pueden sacar estadísticas a un pelotero importado que juega varios días y luego lo llaman para irse”.

            El optimismo de Granadillo quizás es explicado por una sencilla razón, la aplicación de la sabermetría o, de al menos un modesto uso de las estadísticas, depende  en definitiva de los managers quienes son los que arman las alineaciones y planifican los juegos. Luis Dorante y Alfredo Pedrique, que ambos han sido estrategas de varios equipos como Caribes de Anzoátegui, Magallanes, y Bravos de Margarita son ejemplos de managers que se sirven de un equipo técnico para atender a ciertas estadísticas. Otros como Luis Sojo, actual manager de Magallanes, son un poco más tradicionales, prefieren guiarse por su instinto.

            “La Liga tiene su proveedor de estadísticas que es Line score stadistics, y ellos nos proveen de recopilaciones de Boxscores, de cierto material estadístico básico. Pero para desarrollar todas las fórmulas de la sabermetría se necesitan muchas más cosas”, completa Granadillo.

            En los Tiburones de la Guaira, ésta sigue siendo la constante. Así lo testifica Richard Blanco, quien es scout de esta organización. “Las cinco herramientas son lo primero que vamos a ver en un pelotero, y la forma de jugar béisbol. Escogemos a los que creemos que nos pueden ayudar mejor para el equipo”.

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            La sabermetría se nutre de numerosas fórmulas, un tanto complejas, para medir el potencial de los jugadores. El WAR o Wins Above Replacement, por sus cifras en inglés, que busca medir el número de juegos ganados que un jugador común aporta a su equipo con respecto a uno suplente; el BABIP, que determina el average de pelotas válidas (dentro de los límites del campo) que un jugador batea, son el centro del debate de los analistas y el ejemplo de las fórmulas que en el béisbol venezolano es imposible aplicar. Al menos por ahora.

            José Luis Mora, quien es analista deportivo para los Tiburones de la Guaira, piensa igual que Iván Medina, con quien de hecho compartió un tiempo en Unión Radio. Para él, el béisbol venezolano no es un deporte que genera muchas estadísticas, y si bien puede valerse de algunas, eso dificulta que los equipos la apliquen como técnica confiable en la liga.

            “Las estadísticas dicen mucho, pero no todo. En Venezuela no es imposible aplicar la sabermetría, porque se puede adaptar, pero existe un riesgo de error mucho más elevado que no lo hace ser una técnica cien por ciento confiable”. El margen de error al que se refiere, es el mismo del que Medina habla. Muchas de las fórmulas de la sabermetría no son cien por ciento exactas, para tratarse de una técnica matemática, dependen mucho de quien las interpreta.

Una fórmula ganadora

 

            La sabermetría como ciencia ha demostrado tener su validez, y poco a poco también se ha extendido a otros deportes. Al menos como referente. En el fútbol, por ejemplo, no existen fórmulas aplicables como en el béisbol, pero equilibrar los equipos ayuda. El periodista deportivo Fioravante Simone, recuerda así el caso del Real Madrid de los “galácticos”. “Todos eran superestrellas y casi ninguno se ponía de acuerdo”.

            Esa es la característica, quizás, más interesante de la sabermetría, es una fórmula ganadora, casi infalible en campañas largas, pero en series cortas, como las de play-off, se desvirtúa. Para Luis José González, quien es economista y fanático de este deporte, “lo ideal para que esta técnica funcione es equilibrar el roster, tener varios novatos, jugadores normales y tres o cuatro superestrellas de poder que en esas situaciones puedan dar la talla”.

            En el año 2002 los Atéticos de Oakland, uno de los equipos de béisbol más pobres de las Grandes Ligas, con una inferioridad en el presupuesto de casi 86 millones de dólares con respecto al equipo más caro, los Yanquis de Nueva York, pudo ganar 102 de los 162 juegos que componen una temporada y aún, en ronda de play-off, tenerlos a varios outs de ser eliminados.

            Ese es el contexto que rodea el inicio del libro Moneyball (Juego de la fortuna, 2011). El Gerente General Billy Beane, de los Atléticos de Oakland, tenía un sus manos un gran problema. Se le iban del róster tres de sus mejores jugadores, los más caros, y no tenía cómo reemplazarlos. Sin presupuesto para afrontar grandes contrataciones ni mucho margen de maniobra, armó de la nada un equipo modesto, en base a las estadísticas, con aquellos jugadores que tenían un potencial ganador y eran tradicionalmente desvalorados por los demás equipos. ¿Cómo lo hicieron entonces? ¿Cuál era su secreto? Ésta, es el alma de la sabermetría.

Los “Manteleros” vuelven al bulevar de Sabana Grande

8 Oct

Municipios del país entero crean decretos sobre buhonería

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Manteleros de Sabana Grande hacen hasta 4 mil bolívares diarios

Los buhoneros de los mercados comunales se quejan de las infraestructuras

Enlace de la Alcaldía de Caracas se comprometió a revisar la situación

Cuando se acerca diciembre el comercio informal siempre aumenta. La gente aprovecha la fecha para rebuscarse de muchas formas y la buhonería es una de las más comunes. Ya estamos en octubre y los vendedores ambulantes se están multiplicando.

¿Qué son los “manteleros”?

 Se conoce popularmente como manteleros a las personas que venden mercancía en lugares públicos encima de una sabana en el piso, la cual tienen lista para envolver como una bolsa, levantarla y huir de la policía en cuestión de segundos. Cuando aparecen los cuerpos de seguridad se esconden en donde pueden y cuando estos se van vuelven a extender la mercancía y siguen vendiendo.

            No son un fenómeno nuevo, existen desde hace mucho tiempo en Venezuela y otras partes del mundo. Pero, durante los últimos años se han convertido en el camino de los buhoneros venezolanos para retornar a los espacios públicos más transitados, de donde habían sido movilizados por el gobierno nacional.

Los lugares de Caracas más afectados por este problema son el boulevard de Sabana Grande, el boulevard “Cesar Rengifo” del Cementerio, el boulevard “Pérez Bonalde” de Catia y las inmediaciones de la “Plaza de los Museos” de Bellas Artes y del Casco Histórico de la ciudad. En los demás estados del país la situación es igual y muchos municipios a lo largo del territorio nacional están haciendo decretos para frenar a los vendedores ilegales que invaden las áreas comunes con sus “manteles”.

La reubicación de los buhoneros

Durante los últimos años el gobierno nacional ha hecho grandes inversiones a través de Pdvsa La Estancia y la Alcaldía de Caracas para recuperar los lugares abiertos de la ciudad para el libre tránsito y esparcimiento de los transeúntes, restaurando físicamente bulevares, plazas y calles. Pero, para poder comenzar primero tuvieron que reubicar a los miles de buhoneros que se habían establecido en esas zonas.

El Boulevard de Sabana Grande era la expresión máxima de este fenómeno. Cualquier persona que haya estado allí hace seis años debe poder recordarlo abarrotado hasta el tope de comerciantes informales que lo habían convertido en un caótico mercado de pulgas donde no había espacio para caminar y la delincuencia y los tráficos ilícitos prosperaban.

Por esa razón, la Alcaldía de Caracas emitió en diciembre de 2007 el decreto 278 que establece que los vendedores ambulantes no pueden ocupar los espacios públicos del casco histórico de Caracas, de los alrededores de la Ciudad Universitaria ni de las avenidas Baralt, Sucre, San Martín, Urdaneta, Francisco Solano y Casanova.

El lunes 7 de enero del 2007 los buhoneros despejaron las calles por primera vez en años y la gente puedo ver una ciudad distinta. El gobierno nacional negocio con el sector informal y se comprometió a financiar y supervisar la creación de infraestructuras para el funcionamiento de “mercados de la economía comunal” donde podrían reubicarse.

 Un compromiso a medio camino

Más de 4 años después, el 29 de junio de 2012, el ex presidente de la República Hugo Chávez inauguró el Centro de Economía Comunal “Manuelita Sáenz” en Sabana Grande. El Centro se entregó como un ejemplo de lo que serían los nuevos complejos de la economía comunal para dignificar a los trabajadores informales. Contó con una inversión de 45 millones de bolívares para una capacidad de mil 59 locales, una feria gastronómica, un Mercal y una Farmapatria.

Hoy en día existen numerosos mercados y ferias de la economía comunal pero muchas son provisionales y no todos los buhoneros están satisfechos. Estos se han quejado numerosas veces en la prensa de largas esperas para la asignación de los centros definitivos y de algunos puestos provisionales que no tienen buenas condiciones de infraestructura y se inundan con las lluvias.

También hay quienes afirman no haber conseguido puesto de ningún tipo en las ferias comunales hasta el sol de hoy. “Estamos aquí porque no nos salió puesto y estamos en la necesidad de comer. Como el gobierno no se preocupa por darnos lugar tenemos la necesidad de salir a la calle” expresó Yeifred Gil, mantelero de Sabana Grande.

Gil estima que al menos 50 vendedores del boulevard que esperaban por un puesto en el centro Manuelita Sáenz quedaron por fuera. “Tenemos cuatro años esperando desde que se construyó el edificio y nada”, recalcó.

Una noche en Sabana Grande

En Sabana Grande los manteleros aparecen aproximadamente entre las cuatro y las seis de la tarde y se quedan hasta las ocho o nueve de la noche más o menos. “Depende de la policía, como ahorita están más apretados estamos llegando a las seis, siete”, explicó Yeifred Gil.

         La noche que se hicieron las entrevistas para este trabajo el boulevard estuvo libre de manteleros hasta las siete y media de la noche. A esa hora aparecieron Yeifred y otro chamo tambaleándose con el peso de dos grandes paquetes envueltos en sabanas viejas y decoloradas que llevaban al hombro. Estos caminaron hasta en frente del “callejón de la puñalada” y pusieron los paquetes allí en el suelo bajo la luz de unos faroles.

Luego, dos mujeres que venían con ellos se sentaron en el piso, abrieron el nudo de las sabanas y se pusieron a estirar el montón de ropa que estaba adentro apretujada mientras los muchachos se apoyaban de los faroles y comenzaban a ver hacia los lados al acecho de policías. Una de las mujeres cargaba una bebe en un cochecito.

 Poco a poco la gente comenzó a detenerse formando grupos cada vez más grandes y comprando blusas en 150 bolívares y “leggings” desde 150 hasta 450 bolívares. En la hora y un poco más que duraron las entrevistas y las fotos correspondientes vendieron más de cinco piezas en cada puesto.

La mantelera María Ruíz es madre soltera de tres hijos y trabaja de lunes a sábado en el boulevard para mantenerlos. Declaró que vive en un refugio y que gana entre 1.800 y 4.000 bolívares diarios en su puesto. También explicó que el muchacho que le cuida la mercancía, Yeifred Gil, es un conocido de ella que la ayuda por un sueldo de 150 bolívares diarios.

Ruíz confesó poseer un local en el centro Manuelita Sáenz. “A nosotros nos dieron el centro comercial pero ahí no se vende, no tiene publicidad. Por eso salimos pa’ la calle, porque tenemos que comer”, dijo. La mujer también reveló que se ha dedicado a la buhonería durante veinte años y ya lleva cuatro de mantelera. “Aquí hago treinta mil veces más dinero que en el Manuelita”, relató.

Después de las siete, media hora más tarde que los primeros dos tarantines, se instalaron cuatro iguales uno al lado del otro. Ninguno de sus dueños aceptó ser entrevistado. Hicieron amenazas con respecto a que le tomasen fotos a su mercancía. “Ten cuidado, chamo. En el centro no preguntan, te ven con una cámara y te la tumban de una patada pal’ suelo”, dijeron.

La policía

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A las siete y media unos guardias nacionales se acercaron a los manteleros y los mandaron a desalojar. Los buhoneros comenzaron a recoger lentamente pero de repente apareció una moto de la Policía de Caracas y todos salieron corriendo disparados a esconderse.

Los guardias nacionales no molestan mucho a los buhoneros porque no les corresponde desalojarlos. Los responsables de mantenerlos fuera de las vías urbanas son los policías de cada municipio según el artículo 178 de la Constitución de la República. Los vendedores ambulantes se quejan de recibir agresiones físicas y verbales de la Policía del municipio Libertador, así como el decomiso de su mercancía.

Héctor Acosta, vendedor de juguetes, denunció lo siguiente sobre la policía: “Si hay alguien robando ellos dicen anda pa’ allá, tráeme y sigue robando. Pero a la gente que está trabajando humildemente vienen y le quitan la mercancía y la plata que se ganan honradamente”.

Compromiso de la Alcaldía

Luisa Crespo, la enlace comunal de la Alcaldía de Caracas para el municipio Libertador narró denotó especial preocupación por sacar a los buhoneros del bulevar. Argumentó que existe mucha impunidad con respecto a los manteleros y que la única forma de erradicarlos es que la gente deje de comprarles.”Todas y todos somos responsables”, dijo. Finalmente se comprometió a investigar a fondo la situación del Centro de la Economía Popular Manuela Sáenz y a ayudarlos a buscar los mecanismos para hacerle publicidad al centro si así lo requieren.