28 Oct

En Venezuela nacen más de 4.000 niños con cardiopatías congénitas

50% de los niños con cardiopatías queda sin cirugía

El Hospital Cardiológico Infantil especializado en el tratamiento de cardiopatías congénitas trabaja a menos de la mitad de su capacidad. Los demás centros hospitalarios operan alrededor de 150 casos. En el sector público, solo seis médicos realizan cirugía cardíaca pediátrica.

Por: María Laura Chang

Los solitarios pasillos del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa están perfectamente iluminados por faroles blancos, cuyos reflejos pueden observarse en los relucientes pisos que día tras día son acondicionados por el numeroso y eficiente personal de limpieza del lugar. A diferencia de muchos otros hospitales del país, el olor a nuevo impregna el sitio, el silencio está adherido en las paredes y a primera vista, el recinto parece desierto. Es octubre, y la razón de la atmósfera de soledad que se percibe en el centro de salud es que aparentemente está funcionando a un 40% de su capacidad.

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Se estima que en Venezuela nacen anualmente alrededor de 4.500 niños con cardiopatías congénitas y un 70% de estos necesita intervenciones quirúrgicas o de cardiología intervencionista (cateterismo). Sin embargo, a pesar de que el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano (HCIL) es publicitado por su excelente funcionamiento y tiene unos números equiparables a los mejores centros de salud del mundo, el trabajo que allí se realiza no es suficiente. El hospital labora junto con la red de Centros Cardiovasculares Infantiles Regionales (CCIR) pero en total no llegan a cubrir la mitad de los casos requeridos en el país.

child-heart1-192x224Una cardiopatía congénita es una malformación del corazón en cuanto a su forma, su funcionamiento o sus conexiones con los vasos sanguíneos. Para ello existen dos tipos de soluciones: por medio de cateterismo cardíaco o de cirugía cardíaca. En el HCIL se realizan todo tipo de operaciones para la corrección de estas afecciones e incluso es el único centro del país que posee la aprobación del Ministerio de Salud para hacer trasplante cardíaco pediátrico, intervención que aún no se ha realizado. La atención allí es integral, de primer nivel y los pacientes no deben pagar absolutamente nada por su tratamiento que es completamente subsidiado por el Estado.

Grely Arellanos cuenta que su hija sufría de displasia de válvula mitral y tras una complicada operación los doctores del Cardiológico remplazaron la válvula dañada por una mecánica. El delgado cuerpo de Hilary (4 años) y la llamativa cicatriz que se asoma por el borde de su camisa hacen un fuerte contraste. El Hospital Central de San Cristóbal, que refirió hace más de un año a Hilary para obtener la cirugía, está incluido en la red de Centros Cardiovasculares Infantiles Regionales que opera junto al HCIL.

A Grely la devolvieron a su casa en Táchira la primera vez que llegó a Caracas para la operación de la niña. El criterio de selección es muy estricto en cuanto a la condición de los pacientes al momento de entrar al hospital. Como son intervenciones riesgosas, un episodio gripal es razón suficiente para posponer la cirugía, por lo menos, tres meses. Las urgencias suelen colocarse al tope de la lista, pero sólo se atenderán aquellos pacientes que no posean síntomas de virus u otras enfermedades.

Nace un gigante

El Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano se fundó el 20 de agosto de 2006 con el objetivo de cubrir la gran demanda de pacientes con malformaciones cardíacas en Venezuela. El Dr. Igor Donis, actual Jefe de Cardiología del HCIL, afirma que la infraestructura del centro hospitalario permitiría realizar más de 2.000 cirugías al año, de haber el recurso humano y material disponible para tener el hospital funcionando al 100%. Actualmente están habilitadas 10 de las 33 camas de terapia intensiva, razón por la cual el Dr. Donis calcula que el Cardiológico trabaja a un 35% de su capacidad.

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Mónica Pernía, responsable de Información de Salud del Cardiológico, informa que en 2012 se realizaron 1.250 intervenciones y en lo que va de 2013, 833. Desde sus inicios, comenta Pernía, se han hecho aproximadamente 8.250 operaciones. Sin embargo, en esas cifras se suman tanto las cirugías a corazón abierto (alrededor de 600 por año), como los cateterismos (aproximadamente 500). El Dr. Federico Borges, adjunto al Servicio de Cardiología del Hospital de Niños JM de los Ríos, destaca que de los cateterismos que se realizan en el HCIL sólo 150 son soluciones y los demás son exploratorios para evaluar una posterior operación. Esto trae como resultado que la cifra de pacientes con afecciones solucionadas en ese centro se reduzca y alcance la cifra de 750 por año.

En Caracas había tres hospitales públicos que ofrecían tratamiento a niños cardiópatas, incluyendo las cirugías cardíacas, antes de la aparición del Cardiológico. El Dr. Donis trabajaba en el Hospital Universitario, pero tras su traslado y el de otros cardiólogos e intensivistas al HCIL, allá se dejó de operar. Comenta el Dr. Borges que en el Hospital de Niños J.M de los Ríos se hacían alrededor de 250 cirugías al año, pero con el tiempo y por distintas razones se dejaron de realizar. Actualmente, la falta de anestesiólogos y de material quirúrgico en el Hospital de Niños impide que se realicen estas operaciones. No es así con los cateterismos. El JM ha mantenido la cifra de 300 cateterismos anuales de los cuales el 80% son terapéuticos.

Otro caso es el del Hospital Militar que actualmente resuelven 100 operaciones cardíacas cada año a través de Fundacardin, y un promedio de 400 cateterismos. En el resto del país, se realizan en el Hospital Infantil de Mérida un aproximado de 35 cirugías al año y menos de 100 cateterismos. En Maracaibo surgió la Fundación de todo corazón Richard Gibson, sin fines de lucro, que realiza cirugía cardíaca a 130 pacientes. Sin embargo, su financiamiento depende de donaciones de empresas, no del Estado.

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Lista de espera

Santiago, el hijo de Alejandra Díaz, está esperando por una cirugía. Su madre fue al Cardiológico a ver si lo habían colocado en la Lista Nacional de Pacientes con Cardiopatías Congénitas luego de que su hospital de cabecera, el JM de los Ríos, lo refiriera. Este registro es manejado en el departamento de Información de Salud del HCIL. Allí se encargan de perfilar el ingreso y egreso de los pacientes al centro hospitalario. Díaz cuenta que aunque efectivamente su hijo está en esa lista no sabe cuándo la llamarán, ya que los cupos que abren suelen atender primero a las urgencias. Milady Segovia, encargada de la Red de Enlace del Hospital Cardiológico Infantil, está consciente de que hay mucha gente esperando desde hace tiempo y considera que “el Hospital no se da abasto para la cantidad asombrosa de pacientes que hay”.

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En la plantilla del HCIL hay tres médicos cirujanos capaces de realizar las operaciones a corazón abierto y otros seis cardiólogos que ayudan en el tratamiento de los niños. El Dr. Igor Donis asegura que si hubiesen más camas en cuidados intensivos los mismos tres profesionales podrían operar hasta 1400 niños, el doble de lo que hacen actualmente. Del departamento de Relaciones Institucionales y Relaciones Internacionales del Cardiológico Infantil, Rubén Granado asegura que existe un déficit de especialistas en el área, razón por la cual no puede aumentarse la cantidad de beneficiarios.

En este sentido, el Dr. Federico Borges afirma que “en este momento en Venezuela no deben haber más de seis cirujanos cardiovasculares en hospitales públicos.” Como solución, Borges considera que se podrían recluir a los especialistas que laboran en la medicina privada, ahuyentados del sistema público por las malas condiciones laborales. Con el reciente aumento salarial al sector salud, el gobierno nacional empieza a dar luces sobre este problema. Para el año 2011 una persona con más de 15 años de estudios en la medicina ganaba alrededor de 6 mil bolívares y con el nuevo ajuste no llega a 9mil. Basta conocer la situación económica del país para entender que este salario no compensa el esfuerzo que realizan los galenos. El Dr. Donis afirma al respecto que “esto ha repercutido en que cada vez menos gente quiera formarse en un nivel de especialidad tan exigente como es el de la cirugía cardíaca pediátrica.”

 El Dr. Borges asegura que en Venezuela hay que realizar cirugía cardíaca aproximadamente a 2000 niños con cardiopatías congénitas al año y eso no se está cumpliendo. A pesar de los esfuerzos del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, de la red de Centros Cardiovasculares, de Fundacardin y de la Fundación Richard Gibson existe un porcentaje importante de niños que está quedando fuera, más de la mitad.

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