Ser vegetariano desde la concepción

7 Oct

Una dieta vegana no es perjudicial para salud y desarrollo de los infantes

Ser vegetariano desde la concepción

Estudios y especialistas de la nutrición afirman que se pueden sustituir las proteínas y nutrientes que contienen las carnes, huevos y lácteos a través de una dieta estudiada, planificada y responsable basada en los alimentos de origen vegetal

Marielisa Martínez

            En un país donde las carnes, lácteos y huevos están presentes en casi todos los platos típicos y ellos son, básicamente, los ingredientes principal del consumo diario venezolano, conocer a un vegetariano resulta un “placer” extraño. De hecho, en algunas ocasiones, el que un adulto, a pesar de estas costumbres, decida excluir la proteína animal de su dieta, suele ser motivo de burla, desconfianza, rechazo, condena e, incluso, preocupación por parte de algunos nutricionistas y especialistas de la salud. Esta situación se vuelve aún más polémica cuando son los padres los que deciden eliminar por completo, estos productos de la alimentación de sus hijos. A pesar de estos obstáculos, Andrio Zavala Romero (35) y Keilimar Díaz Suarez (24) decidieron criar a su bebé, Angeline Zavala Díaz (1 mes), bajo los preceptos del tipo de vegetarianismo más estricto: el vegano.Image

            Dentro de la práctica vegetariana, existen dos clasificaciones básicas. En primer lugar, los veganos o las personas que no consumen ningún tipo de alimento de origen animal; y los ovolácteo-vegetarianos, que rechazan todo tipo de carnes, pero se permiten ingerir huevos, leche y sus derivados. Aunque, como es normal en cualquier cultura, existen subgrupos mucho más específicos dentro de ella; como los macrobióticos, locavoristas, frutistas, crudivuros, entre muchos otros.

            Los principales motivos de quienes se aventuran en esta práctica, se enmarcan dentro de ética/moral, religión/espiritualidad y salud. Básicamente, en el primero se rechaza la tortura, matanza, el trato injusto y el arrebato de la libertad de otros seres vivos con fines alimenticios; en el siguiente, se defiende la postura de una alimentación libre de sangre y muerte, sencilla, natural y libre de procesos dañinos; y, en la última, se suele alegar que la proteína animal es perjudicial para el organismo por el exceso de colesterol, grasas y proteínas innecesarias –incluyendo los químicos agregados- que contiene. Estas razones no suelen ser excluyentes. Por ello, en el vídeo realizado por Anima Naturalis, La Asociación Iberoamericana por los derechos de los animales, algunos miembros muestran los argumentos más comunes para defender esta tendencia.

            Los integrantes de la familia Zavala Díaz se definen como veganos estrictos. Él, desde hace 8 años y ella desde hace 6. Keilimar admite que fue su esposo el que la inició en este movimiento y, también, cuenta que pertenecen a los Adventistas del séptimo día; una religión que respalda este estilo de vida y nutrición. Andrio cuenta que el primer texto que leyó sobre vegetarianismo fue La Reforma pro salud dentro de la religión:

“En el libro se establece que los seres humanos íbamos a sufrir de muchas enfermedades gracias a los químicos que nosotros mismos íbamos a incluir en los alimentos. Mucha gente no cree en esto, dice cosas como ‘mi abuelo comía carne y se murió de 100 años’, pero realmente no es la carne, el problema es el químico que se le agrega tanto a la carne, como al café, o a la azúcar, etc”.

            Andrio y Keilimar, defienden la teoría de que son estos químicos los que dañan nuestra información genética, que viaja en el torrente sanguíneo, y nos vuelven personas más débiles y propensas a las enfermedades degenerativas, como el cáncer. Ambos padres explican que sus motivos principales para adoptar este estilo de vida, y decidir criar a su hija sobre estos parámetros, refieren en mayor medida a la salud.

El problema

            A pesar de existir personajes famosos de niños vegetarianos dentro de la cultura pop, como Lisa Simpson–considerada la alumna más brillante de su escuela y la integrante más inteligente de su familia-; en el mundo occidental, todavía, el vegetarianismo es un tabú. Y uno, quizás mucho más arraigado, en los países en vías de desarrollo. Tanto que muchos nutricionistas lo descartan fervientemente, e incluso, lo más flexibles, se cuidan de recomendarlo.

            “Yo la respeto y defiendo, pero la alimentación vegetariana sigue siendo un tema bastante controversial”, dice Giussef Abrache, nutricionista especializado en pediatría, profesor y egresado en la Universidad Central de Venezuela. En contraposición a su colega, tanto Ana María Reyes como Norma Sánchez, licenciadas en nutrición y dietética de la UCV, rechazan el estilo de vida vegano. “Es cierto que el aumento de frutas y hortalizas es algo muy necesario, pero el obviar los cárnicos no es bueno. Yo nunca recomendaría una alimentación que evite alguno de los grupos básicos de alimentos”, afirma Reyes; “Los niños vegetarianos tienen un desarrollo de crecimiento mucho más lento. Van a ser jóvenes de peso y estatura baja, y con deficiencia en sus capacidades cognitivas e intelectuales”, agrega Sánchez.

            Entonces, ¿Cuál es el verdadero peligro en llevar una dieta vegetariana? Los tres especialistas concuerdan en que existen una lista de nutrientes necesarios para el organismo, conocidos como las “encimas vivas o de alto valor biológico”, que se ven comprometidos en la dieta vegetariana, al encontrarse en mayor proporción dentro de los cárnicos, lácteos y huevos. Estos son las proteínas, el calcio, el hierro y la vitamina B12. Principalmente recalcan que estos nutrientes fundamentales para el bienestar saludable de los niños.

            En términos generales, las proteínas se desempeñan en el beneficio de la vida y función de las células; el calcio, desarrolla y fortalece los huesos en crecimiento; el hierro, forma la molécula de hemoglobina que compone los glóbulos rojos; y la vitamina B12, se encarga de la flora bacteriana del estomago y optimiza el sistema digestivo.

Alimentación vegana responsable

             El menú diario de la familia Zavala se conforma, principalmente, de vegetales, frutas, legumbres, tubérculos, hortalizas, cereales, oleaginosas y carbohidratos integrales; aderezados con especias, hierbas, sal marina y endulzante natural, proveniente de la mata Stevia. Andrio afirma que, al día, puede llegar a consumir más de 10 frutas distintas; y que su esposa, a diferencia de él, disfruta de comer muchísimos “verdes”. También, explica que para lograr absorber los nutrientes de “alto valor biológico”, utiliza algún alimento acido, rico en vitamina C (limón, naranja, mandarina), cuando consume los productos vegetales de donde obtiene las proteínas.

            Con respecto a esto, el doctor Abrache dice que una dieta vegetariana adecuada puede ser posible mediante la sustitución inteligente de los alimentos que aportan los nutrientes esenciales de la carne y sus derivados; como podría resultar de estas propuestas. Explica, que para suplir el requerimiento de proteínas y hierro, un plato diario debe combinar cereales, como el arroz, con leguminosas, como los granos. Además, se debe incluir en él un alimento rico en ácidos, vitamina C, para activar las encimas vivas y convertir estos nutrientes en propiedad absorbible para el organismo humano.

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            El doctor, aplaude la alta ingesta de frutas y verduras que caracteriza a los vegetarianos y que aportan plaquetas, vitaminas, fibra, glucosa y calorías de calidad. Sin embargo, admite que para solucionar la necesidad de vitamina B12 y calcio, deben utilizar suplementos complementarios a la alimentación común (citrato de  calcio, complementos vitamínicos B). Asimismo, presenta otra diatriba acerca del consumo de leche de vaca:

“Aunque considero que la leche es la única fuente biodisponible de calcio, también admito que la lactosa (componente principal) es súper alergenica y dañina para muchos seres humanos. La mayoría de las alergias que presentan los niños (asma, neumonía) se debe a la proteína de la leche de vaca y sus componentes”.

            A pesar de esto, Andrio y Keilimar afirman “nunca” haber tenido deficiencias en los exámenes médicos con respecto a los valores de estos nutrientes y, reafirman, que ese bienestar se lo deben a su veganismo. Y, por ello, rechazan rotundamente la leche de vaca para complementar la alimentación de su bebé. Una creencia arraigada varios sectores de la alimentación en el mundo -no necesariamente vegetarianos- como explica Lucia Redondo Cuevas en el documental La Otra Cara de la Leche, y la bloguera Yael Farache en su texto El mito de la leche.

            Aun así, concluye el doctor, se puede criar sanamente a un infante bajo una doctrina vegana: siempre y cuando ésta sea responsable, estudiada y comprometida. Resalta la necesidad, en acuerdo con sus colegas nutricionistas, de la lactancia materna del bebé desde los cero a los dos años de edad. “Más allá de los hábitos, no va a haber diferencia en el desarrollo de un niño vegano y uno que consuma proteína animal. Si está bien orientado, no va a tener  ningún problema”:

Vegetariana desde la concepción

            Angeline Zavala Díaz, ha sido criada como vegana desde su concepción. Incluso durante el embarazo, su madre continuó alimentándose bajo los preceptos veganos. Asimismo, Víctor Guillermo Pagé, el ginecólogo obstetra que atendió a la familia durante el proceso admitió que, a pesar de sus miedos como médico, tanto la madre como la niña superaron las dificultades sin complicaciones y de forma saludable. Aclaró que tanto sus balances como exámenes de laboratorios no presentaban deficiencias nutricionales.

            Actualmente, los padres de Angeline la alimentan únicamente con leche materna cada cuatro horas y algunas gotitas de agua cuando la temperatura es muy elevada. Keilimar cuenta que su consumo en leche de soya, almendras, y jugos naturales, ricos en plaquetas, ha subido considerablemente durante la lactancia. Al igual que las frutas y verduras ricas en fibra y vitamina, y los carbohidratos de calidad para calmar el hambre post-parto. Ambos esposos comentan, que a pesar de sus pocos días de nacida, la bebe es muy fuerte y dinámica, pero sin la intranquilidad nerviosa que caracteriza a otros niños. “La carne, la muerte, la sangre, el estrés en los animales, el exceso de proteína nos hace agresivos”, dictamina Andrio. Al igual que la familia Zavala, existen otras historias de padres que decidieron criar a sus hijos como veganos, comoel caso de David Román, el primer padre de un niño vegano en España

            Keilimar culmina al aclarar que no piensan, a futuro, exigirle a su hija seguir su mismo camino

“Esto es un estilo de vida bajo el que la vamos a criar. Queremos que ella sepa las consecuencias de su alimentación, que es lo bueno y que es lo malo, y que siempre este consciente e informada. Si ella, más adelante, decide consumir carne, respetaremos su decisión”.

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